jueves, 10 de abril de 2014
Voluntad de hacerlo
No era un cambio de plan, era el plan perfecto. La vida ocurre fuera, lo he pensado siempre, lo he escrito alguna vez. Ayer se unieron las ganas que teníamos y la disposición del tiempo, de nuestros tiempos. El teatro y la música. Las risas rosas de un escenario lleno de voluntades. El talento empieza en quererlo. Y un concierto en directo interpretado a flor de piel, en carne viva. Nos metimos en la boca del lobo y bailamos sin pensar en nada. La mente en blanco. Ni la música importaba, pero era la base de la liberación. Por Dios!!! Qué gustazo da vivir sin mirar atrás, sin complejos, sin miedos, sin dar la nota pasando desapercibido, por ser uno más de los que se enloquecen con el ritmo entre las piernas. Al final, las mejores historias son las que ocurren de repente y cuando te dejas llevar por buena compañía. Ayer lo fue. Ayer lo reaprendí. Ayer que es hoy, interioricé que el único obstáculo real para no alcanzar la felicidad que deseas es no tener la voluntad real para conquistarla.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario