"Píntame la cara con el color de tus labios, bésame sin tiempos, sedúceme con tu paciencia, enamórame sin pretenderlo, víveme con el recuerdo como pretexto, desaparece sin escrúpulos. Ten en cuenta que no te necesito. Solo te quiero. Si quieres, claro. Puedo intentarlo una vez más. Aprender.
Puedo hacerme el tonto un par de veces al año, descongestionar mis entrañas con gemidos extraños alguna que otra noche de ausencias tuyas... Pero si no me demuestras nada más, desapareceré de tu pelo, de tu sonrisa, de tus verbos, de nuestra suite de hotel céntrico... Si no quieres nada más, vuela que ya somos bastantes en esta barcaza que cruza el río. O, ¿a caso crees que esto era un cheque en blanco eterno?"
viernes, 11 de mayo de 2018
Puedo aprender
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario